Sobre La Lima que dicen No está bonita
(Crónica)
Comer hoy en Lima dejo
de ser un privilegio. Cerca de 428 forasteros hambrientos entran por hora a
Lima. Existiendo tan solo 220 mil restaurantes para estos en todos los
distritos. Una ciudad culinaria que produce 3 mil platos por día a distintos
precios. Desde un chifa compartido a tres soles, a una suculenta sopa de aletas
de tiburón valorizadas en 600 soles. Lima está barata, porque el conocedor sabe
de sus huecos, de sus escondidos y como buen patriota lo sabe compartir. El
limeño no calla. Expresa. Conoce. Dialoga y recomienda, porque considera que
todo conocimiento es bueno y vale la pena compartir. Para el vendedor limeño no
existe casero, como lo existe en Bogotá o en Buenos Aires. El casero es el
pueblo y todo quien pase frente a tu puesto. Incluso la “yapa” derivada del
quechua, no existe. Traducida al español es “ayuda”. El vendedor limeño no
ayuda, enamora. El consumidor limeño no pide, él espera. No cata, pero si goza
la comida. Los extranjeros califican a nuestra comida como la mejor, pero es
nuestra cordialidad la mejor carta del restaurante más cercano. Nuestra empatía
cuando somos vendedores y nuestra exigencia cuando somos consumidores. Lima
tiene historia, y su historia no ha dejado de ser atractiva, en Lima no se
rememora la historia. Se vive. Caminar por cada calle es caminar la historia.
Es pisar el suelo que pisó un Valdelomar camino a la facultad de san marcos. Es
tocar el mar que peleó Grau. O incluso, es respirar el aire de un futuro héroe.
Lima no es igual a la ciudad de México, no es igual a la ciudad de Colombia o
la ciudad de Chile. Lima es única porque tiene ese toque euroindio que el resto
odia. Pero que nosotros amamos. Tiene sus alienados como también tiene
sus patriotas. E incluso Lima, que deja de sorprender, tiene la magia de
vestir al turista y acomodarlo al hábito de vida de cualquier limeño.
Lima sorprende. En esta grandiosa ciudad de original e inigualable cultura, se
albergan los paisajes más hermosos de toda Sudamérica. Y aunque digan que el
mar de Lima es tan plomo como su cielo, es uno de los mayores contenedores de
habitad marino. El mar de Lima deslumbra y esconde la misteriosa historia de
nuestra capital.
En nuestro grandes recorridos, jamás pensamos ver a
Lima como lo ve un turista. Yamil, estudiante norteamericana de 25 años, nos
acompaño en una de las más grandes experiencias de nuestras vidas. Eran casi
las dos de la tarde y mi reloj marcaba la una. Yamil no vendría. Nuestro
punto de partida: La Plaza de Armas (el lugar favorito de sus padres y el de
ella; y hasta creo que de todo americano). El reloj marcó las tres.
Decidimos irnos, pero se oyó la voz de una chica que apenas masticaba el
castellano haciendo ademanes a lo lejos. Era ella. Era propicio empezar la entrevista. Comenzamos.
Authentic Personality of Lima
(Entrevista-Crónica)
“Los grandes museos y obras de arte, los sitios
arqueológicos, las reservas de flora y fauna, el malecón, la exquisita
gastronomía y la vida nocturna, hacen que Lima tengan an authentic
personality (una auténtica personalidad). Yamil lo sabe, lo
afirma, y no deja de impresionarse de la riqueza peruana.
Era la tarde de un día soleado. Ella con seguridad y
actitud animosa, carga su cámara en la Plaza Mayor de Lima con ansias de seguir
descubriendo un poco más de la ciudad histórica que evoluciona año a año.
Entretanto nuestros nervios se dejan entrever en el titubeo de nuestras
palabras por hablar con quién resulta tener un idioma distinto, una cultura
distinta. Ha de ser precavidos.
El teatro, los museos y especialmente la comida, sacia
la sed de lo desconocido de los turistas con respecto a Lima, de las
demás ciudades. Se interpreta de esa mirada que refleja maravilla al observar
grandes construcciones barrocas.
“El orgullo de los peruanos para con sus país es increíble”;
lo exclama mientras toma fotografías para capturar la realidad que le fascina,
realidad que es única, realidad que es astro de la Antigua Ciudad Colonial:
Lima.
El atardecer soleado engañoso se fusionaba con la
vestimenta ligera y cómoda de ella, para producir una cálida atmosfera en la
conversación.
Alimentando a las palomas que siempre están en
búsqueda de comida, cuenta: “En la abundancia de historias de Lima, está
inmersa una gama de esplendorosos relatos listos para narrar tradiciones
escondidas”
“Lima única”, “Turismo Lima único”. Nos
trataba de decir que Lima era única, Experimentamos lo sencillo y fácil que ser
resulta para un extranjero decir lo que siente por lima, lo que piensa de ella
y lo que espera de ella.
Lo que más emoción generó, al culminar la corta
conversación pero dichosa en cuanto a sus sinceras respuestas, fue su frase:
“Si turista pregunta, vale pena ir Perú?, Yo decir: Yes!!!.
INTEGRANTES:
-GARAYCOCHEA AVILA LUZ
-OSORIO CALDERON JESUS
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