Sobre las insinuaciones
De modo particular y sin un don partitivo me encontraba yo como todos los Lunes en la clase de Lenguaje, ella era mi profesora, una mujer ya de 26 o 25 años con una grata facilidad de hablar un cuerpo bien proporcionado y bien dotado por dios, y una sonrisa suspicaz, una de esas sonrisas que llama la atención al primer instante.
Desde el primer día de sus clases ella se memorizo mi nombre, en ese tiempo, yo carecía de presencia y aseo personal (Con barba, sin cortarme el cabello y aunque me bañaba todos los días, andaba con la misma ropa) fue curioso entonces que desde el primer día se haya centrado en mi... Pasaron los días y la confianza se iba acrecentando... No hablábamos como profesora - alumno como se hacia en primaria o en secundaria, pero en clase nos mandábamos unas indirectas bien directas, yo la miraba, y creo que por inercia ella me miraba a mi también, me sonreía cada vez que me veía, siempre y cuando yo le sonría primero, así pasaron los días con las mismas miradas y las mismas sonrisas de siempre, hasta que la época navideña toco cada uno de nuestros corazones.
Yo, tramaba un plan para decirle por fin lo que sentía (y valla que lo que sentía jamas lo había sentido por ninguna profesora) pues me había enamorado de esta profesora... Sus sonrisas, sus miradas coquetas, su modo de hablar de expresarse, su preocupación por mi a una clase faltada (cuando faltaba le preguntaba a mi compañero de a lado que había pasado; y obviamente el también las desconocía) era tan sencilla su actitud, cada vez que pasaba por mi carpeta olía el perfume de su cabello y no se si lo notaba pero siempre pasaba por mi lado como si mis suspiros fuesen himno de sus oídos... Fue en vísperas de navidad que decidí escribirle una carta para hacerle notar primero que nada que me importaba su bienestar; le desee buenas nuevas para navidad, que la pasara en familia y todas sus metas dejen de ser metas para hacerse realidad; luego le confesé que provocaba en mi las cosas mas tiernas y lindas, cosas que jamas había sentido por nadie, que me moría por estar con ella pero sabia que era prohibido, que iba a esperar a que sea fin de curso para poder invitarla quizás a tomar una tasita de café - pase ud- después de ud/ ( no escribí eso de pase ud *ironía*), le escribí esa pequeña carta y pensaba dejárselo con un muñequito de nieve para que lo cuelgue en su árbol y se acuerde de mi. Esa mañana lo tenia todo listo unas horas atrás me había amanecido por escribir todo eso, pues prefería escribir a esas horas en donde solo se escucha el sonido de los perros y de algunos vehículos que manejaban apresuradamente, esa mañana como decía, antes del curso de Lenguaje tuve Geometría Plana, el profesor se demoraba en salir, y mi plan era ponérselo en su pupitre antes de que entrara al salón junto con el muñequito sosteniéndolo, el profesor no salia y podía escuchar la voz de la profesora por detrás de la puerta... La desesperación me invadía, sentía como la adrenalina se hacia en mi medula y pasaba a mis órganos por medio del corazón, podía sentir como esa sangre ardiente pasaba por todo mi cuerpo, tenia que actuar ahora o nunca lo iba a hacer.
Ella entro y ya no podía hacer nada, pregunto a los chicos como estaban, todos no respondieron nada, yo tenia la mirada hacia abajo como ignorando cada palabra y a decir verdad me dolía escucharla, escucharla quizás así de lejos toda la vida, y jamas acercarme a su mejilla o a su oído, poder cantarle las mas lindas palabras que me provocaba ella, recibir un te quiero por parte de su voz; me dolía sin lugar a dudas. De repente levante la cabeza y con ella la mirada que le dirigí, ella me miraba fijamente, me sonrió y me dijo: "Buenos días Jesús" sin borrar su sonrisa que era un tanto contagiosa porque me indujo a sonreirle y a decirle Buenos días Miss. Ella pregunto si había alguna duda de la clase anterior, alguien contesto por atrás, su pupitre estaba vació era la mejor oportunidad. Fue entonces que me levante con un cuaderno que encubría la carta y en mi bolsillo el adorno de navidad que con tanto esmero había elegido para ella. Regrese a mi asiento y me asegure de que nadie me haya visto y en especial ella, triunfo! nadie me había visto, para mi buena suerte la profesora se había agachado para estar al nivel del alumno sentado en su carpeta.
Mantuve la mirada baja por casi todo el momento, le hacia preguntas a la profesora evitando que llegue a su pupitre antes de salida, pero llego un momento en que mis preguntas hacia el tema resultaría obvias y tontas, así que no tenia algo mas que preguntar, ella regreso a su pupitre y fue entonces cuando encontró la carta (sin el muñeco, puesto que no podía sacarlo de mi bolsillo y lo deje ahí) mis oídos se agudizaron y pudieron oír ese sonido de cuando alguien rompe un sobre, escuche los sonidos de una hoja siendo desdoblada, luego pude oír un silencio que carcomía mi alma, no le dirigía la mirada, no quería que sospeche que era yo, la carta era anónima, nadie podía saberlo, ni siquiera ella, no quería perder tan fácil su confianza, escuche otra vez el sonido de la hoja, siendo doblada para meterla al sobre; pregunto una vez mas si habían dudas, un chico levanto la mano, ella tomo su agua mineral y fue enseguida donde el chico, fue entonces que respire de alivio, tenia ganas de huir de gritar de escapar, pero no podía, lo cometido ya estaba hecho... No tenia que hacerme notar así que levante la mano para preguntar algo, ella se acerco, mi pregunta me traiciono puesto que estaba en el mismo libro, ella aun así me lo explico y cuando termino me asesino de una manera que jamas me la hubiera esperado... "Tu fuiste verdad.... Tu fuiste! "- dijo ella con una expresión risueña, podía ver el rubor en su cara y esa sonrisa que tanto me enamoraba. "No se de que me habla profesora" - dije nerviosamente y sonriendo. Ella regreso a su pupitre, terminaron las clases y ella deseo Feliz navidad a todos... Fui uno de los primeros en salir, ella me miraba y me miraba, una mirada que no había reconocido jamas de ella, fue una mirada fija con una sonrisa bien plantada, y unos labios diciéndome muy despacio... "Tu fuiste" . Reaccione y fue cuando le dije sonriendo de la misma manera Adiós Miss y Feliz navidad... Ella con la sonrisa cómplice me dijo: Adiós Jesús.
Salí de la academia a celebrar con un buen Red Bull yo solo, puesto que no era tan amiguero con los de mi salón. Me fui pensando en esa sonrisa, en sus gestos y fue entonces que me propuse a ir al día siguiente a su salón a recuperar unas clases perdidas... Esa misma noche le rece a dios pidiéndole que por favor todo me valla bien.....
------------------------------------------------------------Sobre las Insinuaciones------------ PRM .........................(PARTE I)
